FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

Amigos:

Acerquémonos a Belén. El Hijo de Dios, Jesús, nace en la noche, en la oscuridad del mundo: un mundo dominado por la indiferencia, la injusticia, los odios y las guerras…  En esa oscuridad, “El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande” (Is 9,1). Pronto dirá Jesús: “Yo soy la luz del mundo”.

Vemos que nace fuera de la ciudad y abajo, entre los últimos, entre los que no cuentan, los excluidos, los pobres. No hubo lugar para él, el Señor del mundo, en la posada.

Desde la cátedra del pesebre, este Niño, débil e impotente, nos dice que Dios no es un ser lejano, intocable, indiferente a lo que nos pasa a los hombres. Es el Dios único, que sólo sabe amar, con amor misericordioso de Padre Bueno, que nos invita a abrazarnos como hermanos y a ser felices juntos.

Imaginemos que hemos venido corriendo con los pastores y nos arrodillamos ante el niño y vemos que José y María nos sonríen y nos dicen: “mirad, es vuestro también”, es el REGALO que Dios os hace. Entonces, le besamos y sentimos que nos dice: ”llevad mi beso de amor a los pobres, a los enfermos, a los que sienten tristes y solos, a los niños; llevad al corazón de cada persona la Buena Noticia de un Dios enamorado locamente de los hombres.»

 

Paz y felicidad,

Julio García Velasco

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