Un don de Dios: María

Un don de Dios: María

Querido lector,

He sentido la necesidad de escribir este artículo para dejar testimonio del inmenso bien que están haciendo en mi vida los Cenáculos del Movimiento Sacerdotal Mariano. Recuerdo cómo los conocí, en un encuentro de la Divina Misericordia en Alicante. Allí, mi sacerdote me señaló a una mujer que me explicaría todo. Supe de inmediato que aquello era importante y que debía tomarlo en serio.

Los Cenáculos se realizan con un mínino de dos personas: se invoca al Espíritu Santo, se reza el Santo Rosario, se medita uno de los mensajes que la Santísima Virgen dejó al p. Gobbi entre los años 1973 y 1997. Es lectura espiritual que se debe meditar con el corazón y aplicar a la vida, porque ilumina. Se termina realizando una Consagración especial al Inmaculado Corazón de María con ciertos compromisos. El centro: fidelidad al Papa y al Magisterio de la Iglesia, amor y vida en comunión con la Santísima Virgen para que nos ayude a cumplir con fidelidad los compromisos bautismales, la misión y vocación a la que Dios nos llama, no de cualquier manera, sino en santidad. Y muchas más cosas, que no me da tiempo ni espacio a comentaros.

Hace seis años que vengo realizando Cenáculos semanales con grupos, y diarios en mi hogar, con familia y amigos. En los últimos meses, por la pandemia, incluso por teléfono o videoconferencia.

Y he aquí mi testimonio. En todas las ocasiones he sentido la promesa de la Santísima Virgen en el libro Azul del p. Gobbi: «Yo estoy con vosotros y oro con vosotros«. Ella nos explica que esta Obra es suya y que toma muy en serio nuestra consagración. Somos suyos. Ella nos ha llamado, no por nuestras cualidades ni perfecciones, sino porque somos sus hijos pequeños y necesitamos de su ayuda para vivir determinados acontecimientos. Por lo que, a través de los Cenáculos, hace tiempo que nos está preparando.

Esta pequeñez o infancia espiritual, nos dice, es un requisito esencial para entenderla. Por eso, a muchos no les es concedido comprender, porque no tienen corazón de niño. Recordemos que los secretos del Reino de los Cielos los revela Dios a los pequeños. Ayuda mucho acercarse a los mensajes del Libro Azul como un niño pequeño y dócil que escucha a su Mamá; ella le explica muy bien lo que hay que hacer y el niño obedece, porque sabe que su Mamá solo quiere su bien aunque él, que es pequeño, aún no lo entienda todo.

¿Cómo he sentido que la Mamá estaba con nosotros en los Cenáculos?

De muchas maneras. Por el amor que se ha creado entre las personas que lo hemos realizado y otros sucesos. También por las numerosas casualidades que se producían al abrir el Libro Azul ¡al azar! Siempre nos coincidía con la Palabra de Dios de ese mismo día en la liturgia de la Iglesia, alguna festividad señalada, o bien, cuando y como la Madre consideraba conveniente, hacía un guiño de amor hacia uno de sus hijos en concreto, por algo. A mí me ha contestado muchas dudas que me iban surgiendo en mi camino. Demasiadas casualidades, ¿no creen?

Un día, orando el Rosario del Cenáculo, me paré y le dije: «Madre, ¡es que no ven! ¡Muchos no pueden ver!» Yo me sentía aflijida al contemplar tantos errores que se cometen en nuestro mundo contra la voluntad de Dios tan ciegamente y lo poco que yo podía hacer. Tras el Rosario, al abrir el mensaje al azar, leí: «No os preocupéis si muchos no pueden ver, Yo abro nuevos caminos«. ¡Qué fuerte! La Madre me había contestado. Ella conoce las sinceras inquietudes de nuestro corazón. Esto no me ha sucedido solo una vez, sino muchas. Esta última semana, incluso, tengo que agradecer tanto a la Madre que me ha contestado sobre una cuestión personal, que por eso escribo este artículo. Como acción de gracias y testimonio para quien me quiera escuchar. Para todos Sus hijos.

Los Cenáculos son presencia de la Madre del Cielo con nosotros. En nuestro corazón comienza Su victoria, que Ella desea que no sea solo Suya sino nuestra. Nos consagramos a Ella y Ella nos toma en Su seguro refugio y nos conduce por la mejor senda para nosotros y para glorificar a Dios.

¡No tengáis miedo! Creédla. Confiad en Ella. Lo que nos está pidiendo en este tiempo: oración y reparación, es necesario. Dejad que Ella proteja y defienda a nuestros niños de la perversión que ha contaminado el mundo. Recoged a los jóvenes en los Cenáculos y, sobre todo a las familias cristianas, para que sean ayudadas por Ella a vivir en perfecta comunión de amor, abiertas siempre al don de la vida. Entremos nosotros mismos en los Cenáculos de Su Inmaculado Corazón, para pedir el segundo Pentecostés. Que llegue al mundo el gran milagro de la Divina Misericordia.

Nos pide que estos Cenáculos de vida y unión con Ella los realicen sobre todo sus hijos predilectos, los Sacerdotes. Que según sus mismas palabras: los «esperan como espera gimiendo la tierra reseca una gota de rocío». (14 julio 1977 Montegiove)

En su mensaje del 31 de diciembre de 1996 en Milán, la Madre trata de hacernos comprender que este Tercer Milenio es importante y significativo para la Iglesia y para la humanidad. Nos preanuncia para esta fecha el triunfo de su Inmaculado Corazón para el mundo. Antes, sabemos que nos habla de una purificación que ya estamos viviendo y una gran tribulación, porque el mundo desobedece a Dios y se ha apartado sin remedio de Su Ley de Amor. Ni siquiera puede volver a Él por sus propias fuerzas sin una extraordinaria intervención divina.

Os animo de todo corazón a entrar en Su Corazón Inmaculado.

En la web del Movimiento Sacerdotal Mariano en España podéis solicitar el Libro Azul y escuchar el podcast con la lectura y meditación de los mensajes comentados por su responsable nacional, el padre Andrés. Conviene tener el libro en casa para los Cenáculos familiares. También, se ha subido a Youtube el AUDIOLIBRO de los primeros años, desde 1973 a 1980. Para aquellos que deseen unirse al grupo de whatsapp nacional y participar en las videoconferencias, el contacto es Ernesto tlf. 625.231.163. En estos momentos, se está realizando un Cenáculo diario vía Zoom, y un Cenáculo al mes solo sacerdotal.

Además, estamos realizando Cenáculos mundiales. El otro día participé en uno con hermanos de América. Estuvo con nosotros el padre Luca Pescatori, actual responsable general. Él nos recordó que en agosto hacemos memoria de la cuarta aparición de la Santísima Virgen en Fátima. Esta aparición, en 1917, estuvo precedida del arresto de los niños. Estuvieron en prisión, fueron amenazados. Pero ellos siempre permanecieron fuertes porque querían hacer solo lo que les había dicho María. Así sucede con nosotros hoy. Sabemos que hemos de hacer solo lo que la Virgen quiere.

Cuando los niños de Fátima salen de prisión – dice el p. Luca – el mundo no ha cambiado rápidamente, pero el ofrecimiento de su testimonio y sufrimiento sí ha cambiado el mundo.

Tanto, que la Madre, tras Fátima, comenzó Su Obra del MSM con el p. Gobbi. El testimonio de los niños parece que no tenía importancia, ¿verdad? Pero sí ha tenido un gran valor en los planes de Dios. Ahora la Madre quiere nuestro testimonio. Formamos parte de su ejército para la salvación del mundo. Demos gracias a Dios haciendo la Consagración a Su Inmaculado Corazón y poniéndonos a su disposición.

Alabado sea Jesucristo.

 

 

1 Comentario

  1. Cynthia nos describe el Movimiento Sacerdotal Mariano desde una doble perspectiva, «QUÉ ES», su espíritu, su fundamento. «CÓMO ES», su dinámica, su funcionamiento, la materialización de esa espiritualidad.
    Y nos habla de Fátima, ya casi a las puertas de la memoria de la cuarta aparición de la Virgen, el 19 de agosto de 1917. No se entendería el sentido de este Movimiento de la Virgen, sin Fátima, porque allí nació y porque está todo impregnado de su espíritu profético.
    Hay en la cuarta aparición de la Virgen, como un mensaje oculto que nos quiere hablar de la obediencia. Es como si lo sobrenatural se supeditara a lo cotidiano, a lo natural, que es la vida humana del hombre.
    La fecha de la cuarta aparición se ve alterada por una serie de acontecimientos, el arresto de los niños. Pudo la Virgen, con su poderosa intercesión cambiar el curso de ese odio a la religión de las autoridades masónicas de Portugal y salvar a unos niños inocentes, Jacinta sólo tenía siete años. Pero la misma Madre de Dios nos da un ejemplo de obediencia.
    Si las cosas ocurren asi, es porque Dios lo permite y ese acontecimiento desagradable, matiza aún más, todo el mensaje de Fátima.
    Cynthia nos habla también, con una seguridad sorprendente, del triunfo del Corazón Inmaculado de María y lo ve muy cercano.
    Este es el mensaje central del Movimiento Sacerdotal Mariano, junto con la preparación de la Segunda Venida de Jesucristo y la instauración de su Reinado Eucarístico. Así lo vemos muy frecuentemente en las páginas del libro profético, compuesto por las locuciones que recibió el Padre Gobbi.
    En Fátima está la clave del Misterio del designio de Dios sobre la humanidad. Fátima goza hoy de una gran actualidad.

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