Tú estás ahí

Tú estás ahí

Querido lector, Cuántas veces se escucha decir: «el hombre es bueno, pero el mundo le hace malo». ¿Es esto así? Si escuchamos la voz del Maestro en la Sagrada Escritura, resulta que esta afirmación no es en realidad cierta. El ser humano ha sido creado para vivir en comunión con Dios, única fuente de Bondad, pero cuando esta unión se rompe, nuestro corazón – entendido como el centro de nuestro ser – ya no cumple la función para la que fue creado: una vida en comunión con Dios, y por eso vaga herido. Cuando el joven rico se acerca a Jesús y le dice: «Maestro bueno», Jesús le corrige diciendo: «Solo Dios es bueno«. Es difícil de comprender esta afirmación cuando sabemos que el mismo Jesús es verdadero Dios, pero al igual que Jesús no necesitaba bautizarse, todo lo que hace y dice es para nosotros. Cuántas veces nos alaban con palabras como: «Mira, ¡qué buena eres!». A mí se me ponen los pelos de punta y me acuerdo del Señor. De hecho, me encanta contestar con el Maestro: «No. Solo Dios es bueno». Jesús es tres veces Santo. «Fuente de toda santidad» decimos en la Misa. Hemos sido injertados en Cristo por el Bautismo y muchas veces nuestro organismo espiritual permanece atrofiado, pues no permitimos la comunión de vida con el Espíritu Santo que nos habita, y nuestro corazón no es puro. Entonces, ¿somos malos? Pues no lo digo yo, lo dice Jesucristo: «Si vosotros que sois malos, dais cosas buenas a vuestros hijos…» No nos desesperemos, tenemos la buena nueva del corazón nuevo que nos regala Cristo,...