¡QUEDA TANTO POR HACER!

¡QUEDA TANTO POR HACER!

Acabamos de concluir el año que la Iglesia ha dedicado a meditar sobre la Misericordia, y justo ahora me encargan escribir sobre el tema. Podría parecer a destiempo pero creo que no, porque ¿realmente ha acabado el año de la Misericordia? Creo que existen muchas y variadas razones para contestar: ´no`. En este primer encuentro podemos reflexionar sobre alguna de esas razones. Lo primero que me viene a la cabeza es que, el mandato del Señor y lema para el año de la Misericordia, ´Misericordiosos como el Padre`, es un mandato que nos acompañará toda nuestra vida, por tanto, es sumamente evidente que jamás debemos dejar de reflexionar en él. Y este es un momento ideal, los retos que tenemos justo delante de nuestras narices nos interpelan. La terrible realidad de una sociedad con tan grandes y diversos problemas, pone a prueba nuestra fe y nuestro compromiso con Dios, no es tiempo de teorías sino de acción, ¿pero, conocemos lo que llevamos entre manos? Pilotar un avión no es una teoría, es una acción. Nadie puede decir que es piloto si no pilota aviones. Pero nadie podrá pilotar sin conocer no sólo el funcionamiento del avión, sino también el medio, desde la pista, vientos, lluvias, otros vuelos y un largo etcétera. Lo mismo nos pasa con la Misericordia. La Misericordia no es un concepto, no es una teoría, la Misericordia es una acción, ser misericordiosos es practicar Misericordia. Pero nadie podrá ser misericordioso como el Padre, si no lo conoce y si además no conoce el objeto de la Misericordia que es el prójimo. ¿Qué significa esto? ¿Solo los...