¡FELIZ NAVIDAD!

¡FELIZ NAVIDAD!

Querido lector: Quiero dar gracias a Dios por la Navidad – por su Natividad – que nos permitió conocer la Verdad de la persona elevando la dignidad de todo hombre. Jesús, haciéndose pobre, nos enseñó la contradicción. El «ser» pertenece al hombre interior, ser un rey no depende de lo que tienes, sino de lo que eres. Y no ha existido sobre la tierra nadie como Él. Nos postramos, le bendecimos, le damos gracias. Le adoramos como aquellos humildes pastores, sintiéndonos privilegiados. ¿Por qué nosotros..? También hace dos mil años, ¡todos le esperaban! Ya desde el Génesis existía la promesa de la redención, lo habían anunciado todos los profetas durante siglos… Y sin embargo, nace Dios Todopoderoso hecho hombre, y le acunan en sus brazos los más sencillos de corazón. Meditar sobre los misterios de Dios, es amarle cada vez más. Quiero dar gracias a ese pequeño Niño que nació también por mí, con esa Cruz tan grande… porque Él me ha salvado. Él ha redimido mi corazón, y me está haciendo gustar cada día de un amor nuevo que sobrepasa todas las cosas de este mundo. ¡Gracias Jesús! A continuación, las personas que han colaborado en este Blog os han dejado su Felicitación Navideña: «Queridos hermanos: con un corazón exultante de alegría, quiero desearos una Feliz Nochebuena en familia y una ¡Feliz Navidad! Estos días son para mí , los más importantes del año… porque un Dios loco de amor por sus hijos se encarna en un dulce e indefenso Niño, para morar en nuestro corazón, abrazarnos desde el calor de Belén, modelarnos con el ejemplo de su...
El Acontecimiento Guadalupano México y España

El Acontecimiento Guadalupano México y España

Hoy, hace 485 años, México se encontraba en plena conquista española y sólo reinaba la división. A los 10 años de la conquista no se estaban dando los frutos de la evangelización, los indígenas permanecían reacios al catolicismo y al mestizaje. Apareció entonces la gran señal de Dios en la colina del Tepeyac, la Santísima Virgen Santa María de Guadalupe como Sol de una nueva era. Nació entonces la esperanza en el corazón de los moradores de estas tierras en orden a involucrarse en el proyecto de Dios por Santa María de Guadalupe. Esta imagen de Santa María de Guadalupe, es la única imagen que la Madre de Dios dejó de sí misma. A través del códice de su imagen y de los símbolos que la conforman se descubrió el mensaje de Dios y la misión de Santa María de Guadalupe. Después del Acontecimiento, más de 8 millones de indígenas conocieron a Cristo y así se dieron las bases para nuestro México, un país mestizo que ha hecho de su fe, su valor más grande. Sin embargo México hoy sufre, como hace casi 500 años, muchos males. México necesita acudir a la Sabiduría de Dios y, el Sol que se eleva, Guadalupe, nos ilumina para poner nuevamente en el centro a la persona. La mente está cansada, agotada y ya no sabe cómo remediar tantos males, tal vez se ha olvidado del regalo que Dios hizo al mundo con la presencia de Su Madre, en México se encuentra la casa que Santa María pidió se construyera, para escucharnos, consolarnos y llevarnos a su Hijo a todos desde ahí. Es...
Una llamada dirigida al corazón

Una llamada dirigida al corazón

Querido lector: Desde hace unos días, estoy con los ojos fijos en «el corazón» del hombre. Y todo está extractado de la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II que me tiene absorta. Karol Wojtyla es uno de los grandes filósofos del S.XX aunque se le conozca mucho más como Pontífice: su legado es un regalo del Espíritu al Magisterio. El «corazón» es esta dimensión de la humanidad, con la que está vinculado directamente el sentido del significado del cuerpo humano y el orden de este sentido. Cristo apeló numerosas veces al corazón del hombre, al hombre interior. Con la categoría del «corazón» cada uno es individuado singularmente incluso más que por el nombre. Este aspecto íntimo del hombre es el componente más esencial, es la fuerza que determina su comportamiento humano «exterior» y la forma de múltiples estructuras e instituciones en el nivel de la vida social. Y .., ¿está sano nuestro corazón? El cuerpo humano llevaba en sí un indudable signo de la «imagen de Dios» que gozaba de la visión divina en el misterio de la creación y le llenaba de profunda paz y gozo, por su comunión con la Santísima Trinidad. Pero sabemos que se produce el pecado original, un desorden que antepone «otras cosas» a Dios. Y comienza el caos. Se produce como una ruptura de la originaria unidad espiritual y somática del hombre. El cuerpo no sometido al Espíritu amenaza la unidad del hombre-persona. Es entonces cuando aparece el pudor, la vergüenza (con marcado carácter «sexual»), aparece el miedo… Son los términos de una específica «humillación» mediada por el cuerpo. A partir de...