LA ALEGRÍA DE LA FE

LA ALEGRÍA DE LA FE

Querido lector, Con la imagen de cabecera en este artículo —correspondiente al encuentro de comunicación digital en torno al evangelio #iMisionParty, que tuvo lugar el pasado sábado en Cartagena, y en ocho ciudades españolas más, de forma pionera y simultánea—  he querido mostrar la alegría de la fe. ¡Cuántas veces escucho —porque en la vida social te cruzas con muchas personas distintas— que la fe te quita esto y aquello. Muchas veces no contesto, pues no se trata de ganar batallas intelectuales, sino de amar, y a menudo en este tipo de conversaciones las personas se endurecen mucho y se ofuscan en la necesidad de mostrar que tienen razón. Y callo, por puro amor, esperando —quizás— que en otro momento, su corazón esté más preparado. La fe no te quita nada, sólo te da. Te da tanto, que es inconcebible. Pero hay que experimentarlo. Y para eso, hay que ponerse en camino. Jesús dijo: ´Yo soy el camino, la verdad y la vida`(Jn 14,6) Cuando caminas en otra dirección y, sé lo que es eso, miras desde fuera: esto es, juzgas e interpretas desde tu posición alejada de la oración y los sacramentos. Y, desde tu propio ´yo` analizas lo que pierdes o dejas de ganar, escrutas la posible veracidad de los hechos con todo tu raciocinio escéptico que sí quiere, pero no puede y, en el mejor de los casos, miras con benevolencia a los millones de seres humanos que sobre esta tierra y a lo largo de los siglos, se ve que ´han necesitado`a Dios. Esta situación solo cambia cuando la persona, deja de juzgar e interpretar desde...