Semana Santa 2017

Semana Santa 2017

Querido lector, Mañana es viernes de Dolores; nos preparamos para vivir intensamente la Semana Santa. Y así, me decido a escribir estas pequeñas líneas con todo el amor que soy capaz, para animaros y desde ya, centrarnos en el sentido de lo que celebramos, tratando de ahondar en la Pasión de Cristo con el mínimo de distracciones posibles. Vivir la Pasión, para después celebrar la Pascua. Nada da igual. En un par de conversaciones de estos días de Cuaresma, una con adolescentes, otra con unos profesionales de medicina, anduvimos comentando «el relativismo» encajado hoy en las estructuras sociales, es decir, para que nos entendamos, ese «todo vale» que a muchos nos sorprende. Y nos preguntamos: ¿es que da igual que hablemos o no? ¿da igual estudiar o no? ¿da igual pararte a saludar o dejar de hacerlo? Cada uno que se examine a sí mismo. Os lo diré: no, no da igual. Todo acto tiene consecuencias, o dicho de otro modo: ninguno de nuestros actos deja de tener consecuencias. La aceptación del relativismo, no solo tiene inferencia según nuestra fe, es que se carga la misma Ética – que es una ciencia, rama de la filosofía – que comenzó al menos 400 años antes de la venida de Jesucristo, cuando pensadores como Sócrates se planteaban: ¿qué es el bien? ¿qué es la virtud? ¿qué es la justicia? en la búsqueda de un criterio de autoridad razonada para la plenitud de vida humana. Hace unos años, me sucedió algo curioso que os voy a contar por si os resulta de alguna ayuda. Estaba en casa con el portátil y sin...