Aprendiendo a escuchar al Amor

Aprendiendo a escuchar al Amor

Querido Lector, ¡Feliz Pascua! Dios vive. No creas que te felicito tarde, que vale, un poco sí, porque han pasado días desde el domingo, pero el papa Francisco nos anima a felicitarnos toda la semana, y a leer el Evangelio de la resurrección. Así que, ¡muy feliz Pascua! ¿Habrá algo más grande que celebrar la vida y lo que Jesucristo hizo por ti y por mí? Pues también atendí a los deberes que nos puso el padre: ´leer el Evangelio de la resurrección`. Es la típica tarea que muchos creen que, ¿para qué? Pues ya sabemos que resucitó… Y lo escuchan, pero no lo hacen. Error. Lo hermoso de leer el Evangelio es que uno puede meditar los misterios una y otra vez, y el mismo misterio, cuando se medita, le pega un bocado a la carne de tu corazón, iluminando tu persona con un mensaje, una palabra, una idea… Algo que, siendo para todos, en ese momento es para ti. Es lo que tiene la Palabra de Dios. Pero quien no sabe esto, o cree que lo sabe todo y, ni siquiera lo intenta, se lo pierde. Así que, con toda la ilusión, me puse a leer el Evangelio de San Mateo 28 ( La resurrección de Jesús también la podéis encontrar en Mc 16, 1-8; Lc 24, 1-8; Jn 20, 1-10 ) Y, ¿qué me dijo? Pues que Jesús primero se muestra a las mujeres – que le adoraron – y fueron ellas las que comunicaron la noticia a los discípulos. Luego, estos le vieron y le adoraron. Y, ahí estaba yo, sentada con mi Evangelio en las manos, sintiendo...