Provisional

Provisional

Querido lector, Como dice el Papa Francisco en Amoris Laetitia: «La fe no nos aleja del mundo sino que nos introduce más profundamente en él.«. Ya en el Concilio Vaticano II se definieron algunas características del mundo contemporáneo, que continúan vigentes hoy y más fuertes con el paso del tiempo: «es una sociedad de permanentes cambios y permanentes crisis«. En la Constitución Pastoral tras el Concilio, la Gaudium et Spes (1965) ya se habla de una época de cambios profundos y acelerados que se extienden provocando una verdadera «metamorfosis social y cultural». El mundo vive gravísimamente dividido por fuerzas contrapuestas. Se aumenta la comunicación de las ideas; sin embargo, aun las palabras definidoras de los conceptos más fundamentales revisten sentidos harto diversos en las distintas ideologías. Se busca con insistencia un orden temporal más perfecto, sin que avance paralelamente el mejoramiento de los espíritus. (GS4) La conciencia cristiana debe estar alerta ante esta nueva crisis, si no quiere sucumbir y sumergirse de lleno en ella. Lo explica muy bien la Instrucción Pastoral de la CEE «La verdad os hará libres» (Jn 8, 32) (1990) Se trata de una crisis moral: una amplia crisis que afecta tanto a personas como a las instituciones sociales, y se manifiesta de manera singular en la quiebra de los valores éticos, considerados hasta ahora como fundamentales e indiscutibles. Síntomas generales: + Eclipse y deformación de la conciencia moral: Creencias y convicciones que embotan la conciencia y se traducen en una amoralidad práctica, socialmente reconocida y aceptada, ante la que los hombres y las mujeres de hoy, sobre todo los jóvenes, se encuentran inermes. +...