Coraje

Coraje

Foto: AFP Photo/Miguel Álvarez Querido lector, Con el título Coraje deseo compartir este artículo del mes de octubre 2019, Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco con el lema: «Bautizados y enviados». El Papa nos pide un «extra» este mes, precisamente para salir de lo «ordinario». La Palabra de Dios nos compromete. Jesús resucitado habló a sus discípulos en Galilea (toda la Iglesia está aquí representada por sus Apóstoles y recibe la misma misión): «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» (Mt 28, 18-20) Como decía antes, la Palabra de Dios nos compromete, pero claro está, si la guardamos en nuestro corazón con amor, si creemos en Él, si confiamos en Él. El cristiano sabe que la primera misión comienza por sí mismo, por responder con libertad, responsabilidad y en conciencia a la llamada de Dios. Si responde «sí», como María, no podrá mirar atrás. Jesús dijo: «Nadie que pone la mano en el arado y mira atrás es apto para el reino de Dios.» (Lc 9, 62) El Señor no engaña a nadie, la vocación cristiana es exigente. Quizás, la primera pregunta que nos podemos hacer como bautizados es, ¿vivo con o sin Dios? Porque Dios siempre está, pero la relación con Él existe o no existe, la superficialidad es tibieza… «sí, pero no», o «cuando me va bien»…...