Si nos quedamos quietos

Si nos quedamos quietos

Querido lector, Hará unos meses que, consultando cierta información en un canal de Youtube, terminé viendo una película cristiana de bajo presupuesto, pero profunda y entretenida, donde el protagonista, por ser un tipo sensato y coherente con su fe, terminaba envuelto en todo tipo de «martirios» a causa del poco agrado que esto causaba entre el poder dominante de su entorno. En el minuto 58 de la peli, el protagonista dijo algo que me resonó, paré el vídeo, tomé un cuaderno y anoté su diálogo: – «Si nos quedamos quietos y no hacemos nada, la presión que sentimos hoy, será persecución mañana. – dijo él. – ¿Por qué estás tan seguro? – le preguntan. – La velocidad del cambio. La crueldad de la oposición. El mensaje del Evangelio nos hace interponernos en el camino de muchas cosas que la gente poderosa quiere. Y nuestra resistencia a cambiar el Evangelio – porque no está en nosotros cambiarlo – nos ha traído muchos enemigos. Así que, lo admitamos o no, estamos en guerra. La guerra de Efesios 6,12: no contra la sangre o la carne, sino contra los poderes de este mundo. Y contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Y si nosotros insistimos en negarlo, entonces hemos perdido.» Meditar esto me hizo pensar bastante en su momento…y hoy he vuelto a recuperar esta meditación, quizás, más capaz de compartirla. Nuestra vida está inmersa en una batalla espiritual impresionante de la que ni siquiera somos conscientes. Primero Jesucristo nos lo mostró, después, todos los santos han dejado testimonio de ello. «Los desequilibrios que fatigan al mundo moderno están...