Como mujer

Como mujer

Querido lector, Como mujer, he sentido necesidad de expresarme ante las nuevas corrientes feministas que, haciendo cada vez más ruido, elevan su voz para representar a la mujer, porque… ¡a mí no me representan! Por no hablar de los últimos manifiestos «femeninos» que en un par de días acaparan la atención de todos los medios. Suspiro. En tiempo de confusión no podemos callar, porque si no, en cierto modo consentimos. De verdad, creo que este mundo debería pararse un momento a pensar qué está haciendo y por qué lo hace, a ver si en un momento de silencio conseguimos la inspiración interior. Porque lo que necesita el ser humano, no es «la guerra de los sexos», sino volver a humanizarse, y dejarse de prejuicios ideológicos que nada tienen que ver con la razón práctica. El feminismo en su origen era correcto: la mujer reclamaba en justicia su papel en la vida. Pero «el feminismo radical» de hoy no tiene nada que ver. Y, como decía el Papa Francisco: «para afrontar el futuro hay que tener memoria y trabajar en el presente». Hagamos memoria: ¿qué ha sucedido en este tiempo? Pues que situaciones que antes llamaban la atención, las hemos instalado en la normalidad. Comparto, muy por encima, algunos datos que obtuve gracias al Pontificio Instituto Juan Pablo II. – Años 60: se produce la primera ruptura entre sexualidad y concepción. – Años 70: otra ruptura importante, ahora entre sexualidad y matrimonio: «El amor libre». Aquí, lo importante es el sentimiento; «lo que yo quiero». Se desarrollan incluso leyes que crean normativas a nivel mundial. – Años 80: otra ruptura,...