Santos y beatos reconocidos o en vías de llegar a serlo: su conexión con Medjugorje (actualización)

Santos y beatos reconocidos o en vías de llegar a serlo: su conexión con Medjugorje (actualización)

Ahora, finalizadas las indagaciones de la comisión vaticana sobre los acontecimientos de Medjugorje, corresponde al Santo Padre el dictamen definitivo, y no es nuestra intención adelantarnos a este veredicto. Sin embargo, estimamos de interés saber cómo reaccionaron ante estos hechos los santos y beatos contemporáneos a estos. ¿Qué opinaban del Fenómeno Medjugorje? ¿Manifestaron alguna reacción, ya fuese favorable, desfavorable o indiferente? ¿Coincidían en su actitud? Examinaremos en este artículo la postura que ante estos eventos mostraron Santa Teresa de Calcuta y San Juan Pablo II. Añadiremos la posible conexión de Medjugorje con San Pío de Pietrelcina (“Padre Pío”), quien, pese a no haber coincidido en vida con estas apariciones, parece estar vinculado a las mismas a través de una predicción y de pretendidos fenómenos místicos. También tomaremos en consideración el posible vínculo con Medjugorje de almas tan luminosas como la hermana Lucía de Fátima y el padre Emiliano Tardif, ambos en vías de beatificación. Como colofón añadiremos el insólito caso de la pequeña Audrey, paradigma de alma víctima cuya posible santidad está siendo estudiada con aprobación de su obispo local.   Padre Pío Mary Craig, periodista de la BBC, refiere en su libro A Spark from Heaven (Ave Maria Press, 1988) que el Padre Pío recibió en cierta ocasión la visita de unos peregrinos procedentes de la diócesis de Móstar, a la que pertenece la parroquia de Medjugorje. Les dijo: «La Virgen María visitará pronto vuestra tierra». Existen, además, unos hechos intangibles que establecen un curioso vínculo entre Medjugorje y este singular santo.  Si los menciono aquí es porque estos hechos de naturaleza inmaterial están directamente ligados a otros de...
Fátima: esperanza y paz

Fátima: esperanza y paz

Querido lector, El pasado año tuve la ventura de visitar Fátima por primera vez, en la señalada fecha de mi cumpleaños. Aquella escapada a Portugal se convirtió en una alegría de pequeños detalles que, sin duda, enriquecieron mi vida interior. Para comenzar, dejaba atrás a mi familia y amigos más cercanos, que no entendían esta llamada que les dejaba sin celebración. Pero la confianza al aceptar, me regaló un viaje inolvidable junto a otros ´peregrinos`, también hermanos, del que algo os voy a compartir. Lo primero que me llamó la atención fue la paz. Fátima transmite paz. En los lugares de oración siempre hay paz. ¿Os habéis dado cuenta? Fátima fue el lugar elegido por nuestra Madre del Cielo para su ´Gran aparición del S. XX`. En 1917 la nación portuguesa atravesaba una situación desesperante: bancarrota económica, contiendas militares, alternancias políticas que no resolvían los problemas de la población. Pobreza. Y se inculcaba el odio y la persecución a la Iglesia; a los niños se les hacía desfilar con carteles que decían: «Ni Dios, ni religión». Lucía, Francisco y Jacinta, fueron los tres pastorcitos de familias campesinas pobres, pero honradas, elegidos por la Virgen María como confidentes y transmisores de su mensaje. En la primavera de 1916 recibieron tres apariciones del Ángel de la Paz, que les enseñó oraciones. Las apariciones de la Virgen fueron seis; la primera el 13 de mayo de 1917. Como sabréis, Francisco moriría dos años después y Jacinta tres años más tarde, después de sufrir mucho en expiación por los pecados de la humanidad. Lucía se quedó, pues ella fue la encargada de dar a conocer al...