Alentando la misericordia

Alentando la misericordia

   Queridas Almas de Dios,     Después de algunas semanas, pienso que podemos volver a recordar una vez más todas las obras de Misericordia, vistas desde otra perspectiva, pero siempre desde el modo en que expresamos el amor con que Dios nos Ama. Al amar de esta manera a los demás, expresamos nuestra fe en Dios, que se ha hecho hombre, ha entrado en nuestra vida y la ha hecho semejante a la suya. Misericordia significa poner el corazón en la pobreza del otro. Esa pobreza puede ser espiritual o material. No hay que confundir la misericordia con sentir pena. Cuando decimos que Dios es misericordioso, queremos decir que ama nuestra pobreza, la abraza y la transforma con su amor. Es decir, nos da la posibilidad de salir de nuestra miseria. Así es como los cristianos practicamos las obras de misericordia. Para poner manos a la obra en lo que pidió el Papa para el Año de la Misericordia. En la Bula MisericordiaeVultus que hace un par de días promulgó el papa Francisco dio una serie de ejemplos sobre cómo actuar en el Año Jubilar, y una cosa que propuso fue cumplir con alegría las obras de misericordia corporales y espirituales, porque como dijo San Juan de la Cruz: “en la tarde de la vida, seremos juzgados en el amor”.  ALENTANDO LAS OBRAS DE MISERICORIA CORPORALES Todos nos sentimos alentados por el Señor, sobre todo mediante la lectura y la meditación de Mt.25: 31-46, para practicar las obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar la bienvenida al extranjero y visitar...
Obras de misericordia espirituales

Obras de misericordia espirituales

Queridas Almas de Dios, esta semana detallo las Obras de Misericordia Espirituales: 1. ENSEÑAR AL QUE NO SABE: Consiste en enseñar al ignorante sobre temas religiosos o sobre cualquier otra cosa de utilidad. Esta enseñanza puede ser a través de escritos o de palabra, por cualquier medio de comunicación o directamente. ´Quienes instruyen a muchos para que sean justos, brillarán como estrellas en el firmamento`. (Dan. 12, 3b)   2. DAR BUEN CONSEJO AL QUE LO NECESITA:   Aquí es bueno destacar que el consejo debe ser ofrecido, no forzado. Y, la mayoría de las veces es preferible esperar que el consejo sea requerido. Asimismo, quien pretenda dar un buen consejo debe, primeramente, estar en sintonía con Dios. Sólo así su consejo podrá ser bueno. No se trata de dar opiniones personales, sino de veras aconsejar bien al necesitado, de guía. ´Los guías espirituales brillarán como resplandor del firmamento`. (Dan. 12, 3a).   3. CORREGIR AL QUE ESTÁ EN ERROR: No se trata de estar corrigiendo cualquier tipo de error. Esta obra se refiere sobre todo al pecado. Otra manera de formular esta Obra de Misericordia es así: ´Corregir al pecador`. Es de suma importancia seguir los pasos de la corrección fraterna que Jesús nos dejó muy bien descritos: ´Si tu hermano ha pecado, vete a hablar con él a solas para reprochárselo. Si te escucha, has ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma contigo una o dos personas más, de modo que el caso se decida por la palabra de dos o tres testigos. Si se niega a escucharlos, informa a la asamblea (o a los superiores).` (Mt....