Fátima: esperanza y paz

Fátima: esperanza y paz

Querido lector, El pasado año tuve la ventura de visitar Fátima por primera vez, en la señalada fecha de mi cumpleaños. Aquella escapada a Portugal se convirtió en una alegría de pequeños detalles que, sin duda, enriquecieron mi vida interior. Para comenzar, dejaba atrás a mi familia y amigos más cercanos, que no entendían esta llamada que les dejaba sin celebración. Pero la confianza al aceptar, me regaló un viaje inolvidable junto a otros ´peregrinos`, también hermanos, del que algo os voy a compartir. Lo primero que me llamó la atención fue la paz. Fátima transmite paz. En los lugares de oración siempre hay paz. ¿Os habéis dado cuenta? Fátima fue el lugar elegido por nuestra Madre del Cielo para su ´Gran aparición del S. XX`. En 1917 la nación portuguesa atravesaba una situación desesperante: bancarrota económica, contiendas militares, alternancias políticas que no resolvían los problemas de la población. Pobreza. Y se inculcaba el odio y la persecución a la Iglesia; a los niños se les hacía desfilar con carteles que decían: «Ni Dios, ni religión». Lucía, Francisco y Jacinta, fueron los tres pastorcitos de familias campesinas pobres, pero honradas, elegidos por la Virgen María como confidentes y transmisores de su mensaje. En la primavera de 1916 recibieron tres apariciones del Ángel de la Paz, que les enseñó oraciones. Las apariciones de la Virgen fueron seis; la primera el 13 de mayo de 1917. Como sabréis, Francisco moriría dos años después y Jacinta tres años más tarde, después de sufrir mucho en expiación por los pecados de la humanidad. Lucía se quedó, pues ella fue la encargada de dar a conocer al...