Una invitación a la alegría

Una invitación a la alegría

Querido lector, El próximo domingo es el III de Adviento, más conocido como domingo Gaudete o de la alegría.(Gaudete, es decir: Regocíjense) ¡Qué cerca está el Señor! Comienza la segunda etapa del Adviento, «la semana santa de Navidad». Máxima expectación. Una invitación a la alegría. Es importante acercarse al sacramento de la alegría. Todos los sacramentos son ENCUENTROS REALES con DIOS… Y “Dios es Amor” (1 Juan 4:8) Así que, todos deberían ser sacramentos de la ALEGRÍA, pero hay uno que destaca especialmente por la alegría auténtica que deja en nuestra alma espiritual. También se le conoce como Sacramento de la Reconciliación con Dios. Preparemos bien el GRAN MOMENTO. PREPARAR LA CONFESIÓN: “Y al atardecer de la vida nos examinarán del Amor.” (San Juan de la Cruz) Ser cristiano es identificarnos con Jesús y seguirle cada día. A veces podemos pecar con un ACTO (por ejemplo, cuando decimos una mentira) pero es mucho más grave cuando hacemos de los actos una ACTITUD ( por ejemplo, cuando decimos una mentira detrás de otra) porque se convierte en una ADICCIÓN. Al caer en estas adicciones, se puede llegar a llamar al bien mal y al mal bien; ¿os suena? Cuando realizamos cualquier acción, esta tiene una parte INMANENTE sobre mí y otra parte EXTERNA, que muchas veces también vuelve sobre mí y me modifica. No seamos ingenuos: ninguna acción es NEUTRA. Todas están penetradas de libertad y espiritualidad. Cada acción se queda en uno mismo y transforma el mundo. En la era de la posverdad, por desgracia se niega esta realidad. Se trata de ser posmodernos y que cada uno campe...