I Cenáculo mundial del Movimiento Sacerdotal Mariano – Segunda Parte

I Cenáculo mundial del Movimiento Sacerdotal Mariano – Segunda Parte

Querido lector, Continúo narrando aquí – en esta Segunda Parte del Artículo – nuestra experiencia en Fátima hace apenas unos pocos días, en este acontecimiento histórico, lleno de vida y color, que ha supuesto el I Cenáculo mundial del Movimiento Sacerdotal Mariano, y del que hemos formado parte en este año del Centenario. «Orad con el corazón» fue otra de las Conferencias del P. Jeremías, que nos aclaró que esto significa: encontrar a la Santísima Trinidad y a nuestra Madre en la oración. Cuando hacemos nuestros Cenáculos, siempre comenzamos invocando tres veces al Espíritu Santo: «ven Espíritu Santo, ven por medio de la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de María, tu amadísima esposa…» Debemos recordar que estamos invocando a una persona; el Espíritu Santo es una de las tres personas de la Santísima Trinidad. En la oración con el corazón se produce un encuentro. En Fátima, la primera oración que enseña el ángel a los niños es una oración a la Santísima Trinidad. Una oración de amor y reparación hacia la  Santísima Trinidad y la Eucaristía. El espíritu del Movimiento Sacerdotal Mariano (MSM) está encerrado en el libro azul de María a «Sus hijos predilectos» a través del P. Gobbi. En el mensaje del 26 de mayo de 1985 – que os animamos a meditar – encontramos la oración: ¡Ven, Espíritu de Amor! para que la Santísima Trinidad pueda ser glorificada. «La Virgen está en el centro de la Santísima Trinidad – nos dijo el P. Jeremías – por eso a ella le afectan todos los pecados del mundo. En el libro azul nos habla más de 650 veces de Dios Padre,...