Octubre

Octubre

Querido lector,

Cuando a Michelangelo Buonarotti le preguntaron por la gran juventud de la Virgen María en su obra La Pietá que contemplamos en la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano, el escultor contestó:
“Las personas enamoradas de Dios no envejecen nunca”.

Este recuerdo me ha hecho sonreir porque… ¡este mes es mi cumple! (Es este jueves 26). El hecho de comentarlo viene a cuento, esperad, porque meditaba yo sobre los horóscopos y todas estas cosas espantosas, que con la broma y la curiosidad, se nos cuelan por todas partes. ¡Como Halloween!

Estoy convencida de que estamos, poco a poco y en algún momento, a punto de llegar ante algún punto de inflexión, a una vuelta hacia lo que importa, a un descubrimiento de nuestras raíces para, sin abandonar lo bueno, alcanzar lo mejor. Pero esto no será posible sin cuidar a las familias, que son las que educan.

Así que, os animo a comenzar desterrando para siempre el horóscopo. Si queréis soñar con el significado de vuestra fecha de nacimiento, os animo a vivir la liturgia cristiana. ¡Eso sí que es apasionante! Yo nací en octubre, mes que la Iglesia dedica a honrar a nuestra Madre de manera especial con el rezo del Santo Rosario. Es un mes donde celebramos a grandes Santos – personas reales – y también es mes de las misiones. Me encanta.

Con Laurent Larroque

En la imagen estoy con D. Laurent Larroque, responsable mundial del Movimiento Sacerdotal Mariano, que nos visitó el día 7 de octubre: día de Ntra. Sra. del Rosario. Esa es la advocación que nuestra Madre eligió hace 100 años cuando se apareció en Fátima, y de la que el 13 de octubre celebramos su sexta y última aparición con “El Milagro del sol que presenciaron 70.000 personas y que había sido anunciado cuatro meses antes.

Fijaos en la luna llena que nos acompañó, igual que en el Cenáculo mundial que vivimos en julio, en Fátima.

Como no me podía contener, exclamé: ¡Qué luna! (La fotografía no le hace justicia) A lo que D. Laurent Larroque contestó: “La luna es símbolo de María, Ella es la Mujer vestida de sol, la luna bajo sus pies…” “La luna no tiene luz propia, refleja la luz del sol“. Guardé silencio y lo medité todo en mi corazón.

Rezo el Santo Rosario cada día, todos los días desde hace casi cuatro años, cuando lo descubrí. No iba a ser tan ingenua de pensar que era solo “para las abuelitas” de la parroquia. Había visto cómo nuestra Madre insistía en su rezo, y no en ninguna otra cosa. ¿Por qué? Había leído testimonios de aparentes interveciones extraordinarias de Dios tras el rezo continuo de esta oración, y otras gracias… Tenía que rezarlo yo misma, no me valían los intermediarios. Cuando las cosas son, son.

Rezar el Santo Rosario al principio cuesta, como le puede costar rezar a cualquier persona que no lo ha hecho antes. Se puede comenzar con las tres Ave Marías diarias, después un misterio…y así, poco a poco. Pero hacerlo, te obliga a buscar un tiempo para Dios, y oras con María. La oración te conduce a la apertura de corazón que, aunque sea mínima, permite a la gracia de Dios actuar en ti. Después, meditas los misterios del Evangelio, que de otro modo, no sé si te acercarías siquiera a leerlos. Leer no es lo mismo que meditar, la lectura espiritual no es solo racional, sino del corazón, confronta tu vida con la de Jesús, y en las meditaciones encuentras verdaderas sorpresas para tu vida. El Santo Rosario purifica el corazón, aumenta el amor.

¡Rezad el Santo Rosario! Rezadlo en familia, con vuestros amigos, con los jóvenes. Los que rezan unidos, permanecen unidos. Esta oración crea grandes vínculos de fraternidad entre las personas que la comparten y es una potente arma espiritual que nos defiende de “peligros espirituales” de los que ni siquiera somos conscientes. Además, conduce a la paz de los corazones y a través de ella podemos amar a los demás.

Y, por supuesto, me apunto al Holywins – cuyo significado es “lo Santo, vence” – primero porque, ¡al menos es cultura! Si te disfrazas de un Santo debes saber algo de su vida y milagros, por lo que no solo te vistes sino que aprendes. Segundo, porque si se trata de dar miedo, prefiero mucho más el disfraz del Padre Pío con los estigmas, que tiene un corazón de hombre unido al corazón de Cristo que le permite estar en dos sitios a la vez en bilocación, o leer conciencias. ¡Que esto es enorme! Es mucho más divertido que vestirse de algún “monstruo sin biografía”. Vamos, que si yo fuese chico iba del Padre Pío seguro. (Lo iba a pasar genial…)

Al ser mujer, ya he encontrado mi Santa para el último día de octubre. Este año será: ¡Santa Catalina de Siena! Una mujer para estos tiempos; ella hacía oir su voz: “¡Basta de silencio! Porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!” Santa Catalina – mística, escritora, predicadora dominica – grita con su vida, que la transformación de las estructuras tiene su origen en lo profundo del corazón del hombre. Si las iniciativas no nacen de este, y éste purificado de egoísmo, no es posible la armonía ni la convivencia.

Una mujer evangelizadora.., con Rosario.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>