INTIMIDADES

INTIMIDADES

Querido lector,

¿Cómo van las vacaciones? Como El Amor no descansa, nosotros tampoco.

Las opciones de ocio se multiplican: viajes, escapadas al mar, la playa… en fin, cambiar de actividad, compartir con los demás, y ¡leer! Cuántas opciones interesantes, también para vivir la fe, ya sea en la montaña, en una peregrinación, como aprovechando para estar en silencio, en soledad y meditación. A la familia del Blog nos está llegando mucha información de distintos sitios, así que, si alguien está interesado; ya sea en alguna escapada, o bien, en la recomendación de buenas lecturas, que no dude en escribirnos.

Hoy os dedico el encuentro íntimo con Santa Teresa de Jesús; ya que no nos hemos separado desde que comenzó el verano. Y me da un poco de risa por dos motivos; primero, porque parece que lo que «el mundo» entiende por íntimo, es en realidad algo tan externo…Quiero notar aquí que me refiero a la verdadera intimidad, y esa es honda, mucho más profunda, una experiencia deslumbrante.

También me está dando risa por el escaso conocimiento que yo tenía de Santa Teresa, y eso da para escribir un libro, pero algo al respecto sí quiero comentar, porque imagino que, si me pasaba a mí, es muy probable que le pase a más gente: antes, al no vivir mi fe, el solo término «Santa» ya me parecía algo de otra galaxia, por no entrar en los prejuicios peyorativos que te inculcan en la calle, como «Santurrón». Que yo mira que estudié en las carmelitas hasta el instituto y después en la Universidad, pero solo son recuerdos de niña. Viajé dos veces a Ávila y, además de lo bien que lo pasé y de no olvidar su riquísimo chuletón, visité la exposición ´Las Edades del Hombre` y escuché todo lo que me contaban sobre su vida, pero por un oído entraba y por otro salía, que yo estaba pendiente de otras cosas.
Y pensaba: buena mujer, sí. Un poco obsesionada parecía, quizás se le iba la cabeza… Poco más.
(Ay, que el Señor me perdone)

Luego, avanzo en mi camino, a corazón abierto… Y así, ¡sí! Pero mira que aún así, es difícil.
Y en pleno año del V centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús busco lecturas de la Santa, recordando que San Juan Pablo II reconoció haber aprendido el idioma español para poder leer a Santa Teresa y a San Juan de la Cruz, cayendo en mis manos un ejemplar de su vida y Obras Completas del año 1944 con tapas de cuero, que más me buscó a mí que yo a él.
Pero poneos con el castellano antiguo… «todo son facilidades». Menos mal que mi sacerdote me recomienda la lectura de ´Acto de Ofrenda`de Marie-Dominique Philippe. ¡Qué alegría! Aquello supone un impulso.

Pero, sea como es, que lo mejor de esta vida supone esfuerzo y se hace esperar, doy muchas gracias porque ha caído en mis manos:
´Parábolas de Santa Teresa de Jesús`de Gabriel Galián Alcaraz. Ha sido con esta lectura cuando al fin consigo profundizar en la mujer y en la intimidad de su alma con Dios, hasta el punto de quitarme el sueño y dar gracias desde que me levanto hasta que me acuesto. Y tengo el libro a mitad, pero lo que ya he leído, quisiera yo releerlo y darle vueltas y vueltas hasta que se empape todo mi ser.

A destacar, de estas intimidades:

– Hay personas que experimentan la presencia de Dios, ya en esta vida, de un modo claro y singular.
– Dios premia la entrega a su voluntad, que se manifiesta en la humildad.
– Proyecta la Santa la vida cristiana como la conquista del tesoro, que es Cristo. Cualquier conquista que valga la pena, ha de costar riesgos y fatigas.
– La Eucaristía es tesoro inagotable de riquezas cuando se vive de forma consciente, activa y piadosa.
– El fundamento de la humildad es el conocimiento del alma de su propia nada; el fundamento de la oración es reconocer lo que somos y a quién    nos dirigimos. La verdadera humildad no son los encogimientos, sino cumplir la voluntad de Dios.
– Para vivir en presencia de Dios es necesario algún esfuerzo.
– Quien logre recogerse en la intimidad con Dios lleva excelente camino.
– Emplea la figura de «los sapos» por la postura hinchada y desafiante que adoptan cuando son contemplados, para hablar de nuestra autosuficiencia, deseos de grandeza, y apegos malsanos, como algo pestilente que debemos abandonar, pues causa la ausencia de Dios en nosotros.
– Todo es gratuito, por amor, nosotros solo podemos hacer los preparativos: disponernos, despojarnos del egoísmo, la soberbia, el apego a lo desordenado y poniendo nuestra voluntad.

Finalmente, en su obra Las Moradas explica cómo el alma se une a Dios a través de siete estancias. Estancias que todos podemos caminar en la vida interior.En la oración de unión, el alma queda transformada. El gusano de seda se transforma en mariposa. Ese libro es un derroche de amor del Espíritu Santo, pues para explicar desde el trabajo ascético precedente a la transfiguración mística, es necesario vivir las estancias de lo sobrenatural.

Que Santa Teresa nos ayude a vivir nuestro camino interior.
Recuerdo especial a los jóvenes que participarán del 6 al 9 de agosto en Ávila en el Encuentro Europeo de Jóvenes #EEJ2015

1 Comentario

  1. Muchas gracias, Cynthia, por estas explicaciones breves pero tan claras sobre la espiritualidad de Santa Teresa.

    Ahora toca ver en qué morada se encuentra cada uno!

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