Mi fe

Mi fe

¡Bienvenid@s al Blog!

 

Estimado lector,

Dios existe.

Este es el aliento presente, palpable y real de las pequeñas vidas de las personas que comenzamos hoy a escribir este blog. Es el kerigma de la fe cristiana – nuestra fe – que intentaremos transmitir con nuestras palabras, pero sobre todo, con el corazón.

No puedes llevar a Jesús en tu corazón y en tu mente, y callar algo así. Quieres decírselo a tu familia, a tus amigos, a tus compañeros de trabajo, si encontrases el valor. Porque si Dios existe – piénsalo bien – ¿no cambiaría esto tu vida?

Dios es Amor, y el amor es real. Y nos ha hecho libres, porque solo con libertad se puede amar. Por eso, nadie puede vivir esta relación de amor por ti:

<< el amor, con amor se paga >>

Estamos llamados a crecer en la vida espiritual, no a vivir esa tibieza que hizo sudar sangre a Jesús. No podemos ser desconocedores de nuestra propia naturaleza humana; no somos trozos de carne, sino preciosas criaturas con cuerpo, alma y espíritu.

El mundo te aleja de la fe con insistencia, ¿por qué? ¿qué interés tienen?

¡Tantas cosas hemos probado ya! Drogas, sexo, alcohol… ¿y qué? ¿dinero?

¿Cuándo vamos a probar a decirle Sí a Dios? ¿Cuándo vamos a aprender a amar?

Dentro de los contenidos de este blog, además de los compartidos por los colaboradores, a los que agradezco muy especialmente su contribución, hay un apartado para el mensaje de la Divina Misericordia.

El 22 de febrero de 1931 una joven Sor Faustina Kowalska recibió una misión profética a través de unas revelaciones místicas del mismo Jesús, Nuestro Señor. Estas revelaciones se recogieron en un Diario que ella misma escribió y que se puede adquirir, aunque para una mayor comprensión del mismo se recomienda una dirección espiritual.

El mensaje de la Divina Misericordia está reconocido por la Iglesia. Santa Faustina fue canonizada en el año 2000 por Juan Pablo II. Es un mensaje extenso, que iremos comentando.

Algunas citas del Diario:

300.- << La humanidad no conseguirá la Paz hasta que no se dirija con confianza a Mi        Misericordia >>.

965.- << … Habla a las almas de esta gran Misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi Justicia…>>

429.- << … Prepararás al mundo para mi última venida…>>

El Jubileo Extraordinario que acaba de convocar el Papa Francisco, como Año Santo de la Misericordia, para poner en el centro la Misericordia de Dios, nos ha parecido una señal importante de estos tiempos, que ratifica el mensaje de la Divina Misericordia.

Es Nuestro Dios el que desea que la humanidad doliente conozca su insondable Misericordia. (No olvidemos que Misericordia es Amor)

De esto y mucho más, seguiremos hablando.

Contamos con vosotros y agradecemos vuestra oración.

Que la Santísima Virgen María nos guíe.

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