Jornada Mundial de la Juventud – Polonia I Parte

Jornada Mundial de la Juventud – Polonia I Parte

Querido lector:

Una servidora acaba de llegar de Polonia. Al volver a casa, tan contenta, fuerte y plena de inspiración, trato de poner un poco en orden todo lo que merece la pena compartir. Bueno, ¡allá vamos!

¿Cómo se me ocurrió ir a Polonia?

Os aseguro que a mí no se me hubiese pasado por la cabeza. Es hermoso dejarte en manos de Dios, decirle un «sí» sin condiciones, consagrar tu vida a la Santísima Virgen María. ¿De qué me tengo que preocupar? ¿No pertenecen a ella mis éxitos y fracasos, mis logros y mis caídas, la plenitud de mi tiempo?
Pues así conocí hacía un año en mi ciudad al padre Mieczyslaw Piotrowski, redactor Jefe de La revista Amaos, revista que se edita en Polonia pero que está dando la vuelta al mundo, pues comparte la Verdad.
Un año después, allí estaba yo en este evento mundial. ¡Con ellos!

¿Qué me encontré al llegar?

Que la Divina Providencia había elegido mostrarnos muchas cosas en ese lugar a los cerca de dos millones de personas de todos los países que nos reunimos allí. Un testimonio de paz, unidad y amor. La fiesta de la fe.
¡Nunca había visto nada igual! Desde el primer momento me fui apoyando sobre todo en la oración, como siempre, pero allí en especial, pues temía que lo que Dios nos quería mostrar se perdiese entre otros intereses ´más humanos`. Las amenazas espirituales están ahí; si te atrapan, ni crees que existen.

Todo tenía sentido.

En Polonia se encuentra el Santuario Mundial de la Divina Misericordia en Cracovia-Lagiewniki. Este Blog comenzó en marzo de 2015 y desde esa fecha hemos tratado de dar a conocer, como podemos, el mensaje de la Divina Misericordia que Jesús reveló a Santa Faustina Kowalska. Al que – por su importancia – dedicamos un apartado específico en este Blog que, si Dios quiere, iremos ampliando. Pues apenas os hemos compartido nada; las revelaciones que recibió Sta. Faustina son de una riqueza extraordinaria y transmiten un mensaje profético de principios del S.XX. Entre 1931-35.

«La Divina Misericordia en mi alma»

Nos alojamos en un pequeño apartamento cerca del Santuario y eso nos permitió ir allí la primera tarde que pisé Cracovia. ¡Ni en mis mejores sueños podía imaginar algo así! Que podría visitar a Jesús allí – adorarle en el Santísimo Sacramento y venerar su imagen en la intimidad – sin turistas a esas horas de la noche. El corazón se me llenó de gratitud en ese momento, me acordaba de tantas personas que no pueden compartir mis viajes…
¡No se imaginan ellas cuánto las llevo conmigo!

Cuando tú no buscas algo, pero el Señor te lo da, sabes que es para Gloria suya y bien del mayor número de almas. Nunca es para ti solo, no funciona así.
El Señor enamora con estos regalos e inmediatamente te pone a servir. Pero ya no sirves como si saliera de ti, porque entonces sería algo limitado, sino que sirves desde el Amor de Dios, que no hay palabras para describirlo.

Por eso hay que rezar… ¡toda alma debería rezar!

Nos revela Santa Faustina en su diario: «A través de la oración el alma se arma para enfrentar cualquier batalla. En cualquier condición en que se encuentre un alma, debe orar. Tiene que rezar el alma pura y bella, porque de lo contrario perdería su belleza; tiene que implorar el alma que tiende a la pureza, porque de lo contrario no la alcanzaría; tiene que suplicar el alma recién convertida, porque de lo contrario caería nuevamente; tiene que orar el alma pecadora, sumergida en los pecados, para poder levantarse y no hay alma que no tenga el deber de orar, porque toda gracia fluye por medio de la oración» (Diario, 146)

«El silencio es una espada en la lucha espiritual; (…) El alma silenciosa es capaz de la más profunda unión con Dios; vive casi siempre bajo la inspiración del Espíritu Santo. En el alma silenciosa Dios obra sin obstáculos» (Diario, 477)

Aquella primera noche, recordé las palabras de Jesús en el Evangelio, y las compartí desde lo más hondo de mi corazón:

<< Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la Tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.>> (Mt 11, 25-26)

Continuará…

(Fotografía: Pawel Fiszer. Edición polaca Amaos)

4 Comentarios

  1. ¡Muchísimas gracias!

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  2. Muchas gracias por transmitirnos tus sensaciones en Polonia!

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  3. Unas reflexiones preciosas para acabar el día de hoy.
    Que Dios te bendiga, besos

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  4. ¡Gracias por compartir estas vivencias espirituales!
    A medida que vamos madurando en la fe, más maravillas se descubren: ¡qué inmenso es el amor de Dios por nosotros! Nuestra vida debe ser una respuesta de amor al Amor

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