Mayo: mes de María

Mayo: mes de María

Querido lector:

Recuerdo la primera vez que me fijé en la Santísima Virgen; fue con sincera curiosidad y sin prejuicio alguno. Me pregunté: si Dios ensalzó a María como la mujer más perfecta de la creación, es porque… ¿quería que nos viésemos en ella? Y así la examiné como mujer, muy lejos de las imágenes que la representan en sus advocaciones, y traté de encontrar aquello que no se veía.

Una mujer. Era y es: una mujer.

A lo largo de mi vida busqué referentes; personas que fueran modelo y estímulo. Pero hay momentos en los que resulta muy difícil encontrar estos ideales. Una mujer, en su juventud, ¿qué modelos se encuentra?

Le voy a poner un poco de humor para decir lo mismo, pero es mucho más alegre y dinámico salirse de los tópicos. Lo que a mí me sucedió al mirar a María mujer, es que encontré un modelo de amor muy superior a lo que el mundo me ofrecía. Y con todo el respeto y cariño – que es aquí donde viene el humor – ¿os imagináis a María haciendo poses de moda? ¿peleando como «un hombre»? ¿discutiendo a gritos en televisión? Porque estas tres opciones, entre otras, no me las invento yo, son las que la sociedad presenta.

Es mirar a María y ver la LUZ.

María es la elegancia. La entrega de sí. El trato sencillo. La escucha y consideración.Toda de Dios.

¿Os imagináis a María como a cualquier otra madre, presumiendo de su hijo? «Sí, mira… es que mi hijo es Dios»
Solo pensarlo y te da un puñetazo en el estómago.

María es El Ejemplo.

Y, ¿es que una mujer no puede ser graciosa, y coqueta..? ¡Pues claro que sí! Así sería Ella, en su intimidad. Seguro que muy lejos de la imagen «cursi» y «ñoña» que nos han vendido. O no le hubiese dicho a su hijo, en las bodas de Caná: «No tienen vino…» (Jn 2,3)

Pero, ¿y su fortaleza? ¿Habéis visto alguna vez algo igual? Dispuesta para sufrir, obrar y resistir.

María es dulce y heroica.

Su interior brilla: es clemente, compasiva, no hay en ella atisbo de distorsión o superioridad. Vive la humildad auténtica, no la «encogida», pues Ella confiesa la verdad; Dios ha obrado en ella cosas grandes y la llamarán bienaventurada, pero con la naturalidad de quien sabe de quién procede todo.

María me dice mucho de Dios mismo. Podríamos perdernos en la contemplación.

Y quizás, su virtud menos comprendida sea la pureza, pero por nuestra propia limitación humana. Esta nos impide hacernos pequeños para dejar que Dios sea Dios y poder preguntarle desde abajo: ¿qué me quieres decir con esto? Quizás así – y aunque pueda ser que no nos guste – seamos capaces de escuchar que la pureza es amada de Dios, y así la cultivaron los Santos, y tantos/as que se consagran aún hoy, pues a pesar de la incomprensión, encuentran aquí un tesoro del que resurgen nuevas virtudes y un conocimiento más íntimo de Dios.

María es única: el camino más corto y sencillo para llegar a Dios.

Nosotros la miramos a Ella, pero Ella no tuvo modelos. Para su misión de encarnar el Verbo de Dios, al que transmitió su naturaleza humana, recibió gracias singulares y extraordinarias. Pero no solo fue templo de la Santísima Trinidad, sino que acompañó a su Hijo al Calvario. Hoy es Madre y Corredentora nuestra.

Mayo es el mes de María.

Acerquémonos a Ella. Compartamos el silencio. Recemos el Ave María, una Salve, o mejor aún, el Santo Rosario.
Un día le podemos llevar Flores, organizar una Romería con los amigos a uno de sus Santuarios, leer sobre ella.
La Consagración al Inmaculado Corazón de María es ponernos bajo su manto-. El mes perfecto para hacerlo. ¡Vive la fe!

Y tú, ¿quién es María para ti?

2 Comentarios

  1. A mi también me enseñaron en el colegio salesiano donde hice EGB que mayo era el mes de María. Sin embargo en la Vigilia de Pentecostes del año 2015, reproché medio en broma medio en serio, al buen sacerdote que la había oficiado, que no había mencionado en la homilía a la Santisima Virgen. Y encima, mayo, mes de la Vigen, le dije. Y, para mi sorpresa, me dijo este sacerdote: «Has de saber que yo soy muy mariano, mientas me enseñaba su medalla de La Milagrosa (al tiempo que yo le mostraba la que yo llevaba tambien de La Milagrosa) pero no sé porqué no La he nombrado. Y me dijo: «No es mayo el mes de la Virgen, sino el mes del Adviento, ese es el verdadero mes de María». Mayo no sabemos muy bien por qué se ha normalizado con mes de María… Fraternalmente, Juan A.

    Responder
    • Muchas gracias Juan A. por compartir con nosotros esta bonita reflexión de tu caminar. Mayo será el mes de María quizás por el buen tiempo, la primavera y las flores que acompañan las Romerías. Por el 13 de mayo, día de Ntra Sra de Fátima. Y en el tiempo litúrgico: si bien Adviento es «tiempo de espera» del Nacimiento del Hijo de Dios, en la gran fiesta de Pentecostés hemos estado reunidos con María, recibiendo como Iglesia el gran don del Espíritu Santo.
      ¡Quién sabe! Otro mes muy mariano es octubre, mes del Rosario. En cualquier caso, ¿es que podemos pasar un día sin Ella? 🙂
      También yo llevo con devoción y amor cada día, mi medalla Milagrosa.
      Un abrazo.

      Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.