UNIDAD DE VIDA

UNIDAD DE VIDA

Querido lector:

Han pasado días desde el último artículo.

Seguimos aquí, pero el Espíritu no nos lleva donde nosotros queremos, sino donde Él quiere. Así somos felices.
De repente, han sucedido viajes, experiencias, y tantas cosas que contar, pero antes vamos a dedicar unas pequeñas líneas a La Unidad de Vida del Cristiano.

¿Por qué? Por pura necesidad tras la observación cotidiana.
Merece la pena recordar que un Cristiano vive en el mundo, pero no es del mundo, es de Cristo. 
Así lo dice (San Juan 15,19): «Si fuérais del mundo, el mundo amaría lo suyo…»

Por tanto, un cristiano ama apasionadamente el mundo, pero no puede ser mundano: es un precio muy alto el de nuestra Redención; la preciosa sangre de Jesucristo derramada en la Cruz.
Nuestra vida debiera ser «toda para Gloria de Dios».

Por este motivo fundamental, el cristiano ha de ser coherente y no depender de las circunstancias. Como acomplejado. ¿Qué es esto? No sé… Hay mucha gente que, por una fe tibia, por cobardía, por el aplauso social, se aparta de la doctrina de Cristo. Y se deja incluso llevar hacia actitudes y lugares donde se ofende a Dios.

Si mi mentalidad fuese mundana, mi compromiso espiritual estaría escondido. Pero mi amor a Jesucristo debe poder manifestarse esté yo donde esté, con fidelidad. Sin dar bandazos según las modas, lo que diga este o aquel. Amando la verdad y la fortaleza.

Una persona con unidad de vida no se hace frívolo con los frívolos… No.
Su vida tiene una unidad de cuerpo y alma, de inteligencia y corazón. Esa capacidad unitiva de mente y voluntad que lleva la vida de oración y encuentro con Dios al plano material.

No caer en la tentación de llevar una doble vida por vergüenza o cobardía, llamando bueno a lo malo o al revés, según la situación, sino que, fortalecidos con la oración y los sacramentos, viviendo una única vida; de carne y espíritu, dejar que Dios penetre en el alma y articularla en profundidad, armonía y consonancia.

Mi vida cristiana.
Aquí radica su originalidad.

(Agradezco profundamente a las personas que han inspirado este post. Que Dios se lo pague)

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