El Acontecimiento Guadalupano México y España

El Acontecimiento Guadalupano México y España

Hoy, hace 485 años, México se encontraba en plena conquista española y sólo reinaba la división. A los 10 años de la conquista no se estaban dando los frutos de la evangelización, los indígenas permanecían reacios al catolicismo y al mestizaje.

Apareció entonces la gran señal de Dios en la colina del Tepeyac, la Santísima Virgen Santa María de Guadalupe como Sol de una nueva era. Nació entonces la esperanza en el corazón de los moradores de estas tierras en orden a involucrarse en el proyecto de Dios por Santa María de Guadalupe.

Esta imagen de Santa María de Guadalupe, es la única imagen que la Madre de Dios dejó de sí misma. A través del códice de su imagen y de los símbolos que la conforman se descubrió el mensaje de Dios y la misión de Santa María de Guadalupe.

Después del Acontecimiento, más de 8 millones de indígenas conocieron a Cristo y así se dieron las bases para nuestro México, un país mestizo que ha hecho de su fe, su valor más grande.

Sin embargo México hoy sufre, como hace casi 500 años, muchos males. México necesita acudir a la Sabiduría de Dios y, el Sol que se eleva, Guadalupe, nos ilumina para poner nuevamente en el centro a la persona. La mente está cansada, agotada y ya no sabe cómo remediar tantos males, tal vez se ha olvidado del regalo que Dios hizo al mundo con la presencia de Su Madre, en México se encuentra la casa que Santa María pidió se construyera, para escucharnos, consolarnos y llevarnos a su Hijo a todos desde ahí.

Es posible que México necesite nuevamente acudir al milagro del Acontecimiento Guadalupano siempre vivo; necesita despertar ante esta realidad. El Acontecimiento se dio por primera vez hace casi 500 años, sin embargo éste permanece, la presencia de Santa María es real y continua en el Tepeyac.

Trabajemos por reavivar en la consciencia el Acontecimiento Guadalupano y no nada más como piedad popular, sino que se trata de vivir el milagro cada día y cada momento de Su presencia continua, de su compañía, de su ayuda, de su consuelo. Hoy más que nunca es necesario que se plasme Ella y su mensaje nuevamente, pero en cada corazón, tal cuál como sucedió en el ayate de San Juan Diego. El estilo y el proyecto Guadalupano debe convertirse en el modo de ser y de vivir la misión guadalupana a la que estamos llamados, debe ser el modo de estar en la realidad en la que Ella configura la identidad del hombre nuevo. (cf. R.P. Pisciliano Hernández Chávez, CORC., “Hacia un manual de temas Guadalupanos” p. 157)

Bajo la mirada de Santa María de Guadalupe, como ha enseñado el Papa Francisco en su viaje a México, con sus palabras tiernas y delicadas, con su Imagen, se debería de aprender el nuevo calendario-hacer de los días, de los meses y de los años.(Ibidem p. 156.)

No hay palabras más conmovedoras de María Santísima que estas:

“Por favor presta atención a esto, ojalá que quede muy grabado en tu corazón,
Hijo mío el más querido: No es nada lo que te espantó, te afligió,
que no se altere tu rostro, tu corazón. Por favor no temas esta enfermedad,
ni en ningún modo a enfermedad otra alguna o dolor entristecedor.
¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu madre?
¿Acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo?
¿Acaso no soy yo la fuente de tu alegría?
¿Qué no estás en mi regazo, en el cruce de mis brazos?
¿Por ventura aun tienes necesidad de cosa otra alguna?
Por favor, que ya ninguna otra cosa te angustie,
te perturbe…” (Nican Mopohua 118-120)

¿Acaso hay alguien que no necesite del consuelo de una Madre? ¿Hay alguna persona, pueblo o país que no sufra y que no necesite saberse amado y atendido por su Madre?

Los males son muchos y de toda índole y los remedios son como parches que pretenden solucionar alguno de estos grandes males, ¡la eficacia es tan poca!, las mentes están ya cansadas, agotadas, ya no se sabe qué hacer ni cómo solucionar muchos de los problemas y sufrimientos que nos aquejan.

Justo así debieron haberse sentido tanto los indígenas como los españoles en aquellos años. Y Ella, enviada por Dios, fue la solución, pues trajo y trae a Jesús y al mismo tiempo condujo y conduce hacia Él.

Cuando se olvida este Acontecimiento y su Presencia, Santa María de Guadalupe, como buena Madre se las ingenia para salirnos al encuentro. ¿No será acaso que por medio de los problemas y sufrimientos que vivimos tenemos la gran oportunidad de acudir a Ella en búsqueda de la solución?¿No será que estamos como dormidos y desperdiciando en cierta manera el momento actual para acudir a Ella?

Retomar el Acontecimiento Guadalupano, celebrar hoy el 485 Aniversario del Acontecimiento, y prepararnos juntos hacia el V Centenario de las apariciones, puede ponernos en el camino del plan de Dios de cara a nuestra misión frente a todas las naciones.

Sería bueno que México y España trabajaran juntos bajo la mirada de Santa María de Guadalupe, tal como fueron unidos hace casi 500 años por la intervención de Ella. México y España deben preparase sobre todo queriendo vivir sinceramente este Acontecimiento en la propia vida y también como nación, dando así a conocer el mensaje que tanto consuela y que sana heridas.

Desde una nueva visión del mundo, apoyada en el Acontecimiento que nos hizo nacer como nación, se pueden crear nuevas formas de presencia en la política, en el arte, en la literatura y en otras concreciones expresivas de modo que se pueda ofrecer el fundamento último de la existencia humana.

“Edificar con responsabilidad la civilización del amor es el reto cierto y auténtico de Guadalupe; es nuestro reto hoy. Ser guadalupano significa más allá de los actos piadosos – sin prescindir de ellos – un modo de ser, un modo de pensar, un modo de estar en la realidad en proactividad para humanizar nuestro entorno. Este proyecto debe involucrarnos a todos: puede tener en el humanismo guadalupano, su grandeza, su dimensión, su operatividad, su corazón.” (Ibidem p. 158)

Así que México invita ahora a España y a quien quiera sumarse a que juntos trabajemos en el proyecto guadalupano por la propia nación y por el mundo entero.

La Morenita nos mira a los mexicanos, y mira a los españoles, pero sin duda no sólo a estas dos naciones, a través de los ojos de Su imagen en el Tepeyac, nos mira a todos y cada uno de sus hijos en el mundo.

Preparémonos pues de la forma concreta siguiente:

1.- Tratemos de estar conscientes incluso en medio de nuestras actividades diarias, de su real presencia junto a nosotros, es más, acordémonos que nos lleva en el cruce de sus brazos. Esforcémonos por recordarlo lo más que podamos, no es tan difícil pues todos tenemos algún dolor o preocupación, acudamos entonces a su mensaje antes mencionado.

2.- Recemos el santo Rosario con dos claras intenciones:

– Agradecer a Dios por la Presencia de Santa María de Guadalupe en el mundo. El agradecimiento es muy importante.
– Pedirle a Dios por medio de Ella por todos los problemas y sufrimientos de cada uno de sus hijos en el mundo entero.

Por último, quiero terminar compartiendo, más o menos, las palabras del mensaje del Profesor Guzmán Carriquiri de la Pontificia Comisión para América Latina en vísperas de la celebración en Roma de la Eucaristía que presidirá el Santo Padre Francisco en honor a la Santísima Virgen de Guadalupe: “La devoción a la Santísima Virgen Santa María de Guadalupe, se está extendiendo por doquier, en los Estados Unidos y Canadá y no sólo entre los hispanos sino también en las comunidades anglo-francesas de Estados Unidos y Canadá. Es un hecho singular que encontramos cada vez más, no sólo en España sino en muchos países europeos, parroquias, templos y capillas dedicados a Nuestra Señora de Guadalupe. Se ha demostrado que esta intercesión tan presente de nuestra Señora de Guadalupe es muy potente para toda la catolicidad y también para las intenciones que el pastor universal lleva dentro de su corazón”.

Sigamos el ejemplo de nuestro Santo Padre el Papa Francisco, en acudir a la Santísima Virgen Santa María de Guadalupe, encargándole todos nuestros asuntos y que, sabiéndonos en el cruce de sus brazos, nos dejemos mirar por Ella.

5 Comentarios

    • Gracias Ricardo.
      Lo miro con atención y lo tengo en cuenta.

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  1. Muy bonito artículo. Invita muy positivamente a ser más conscientes del abrazo de María. Hoy más que nunca es necesario volver la mirada a Nuestra Madre. Tanto en México cómo en España necesitamos una nueva conversión, como la de hace tantos siglos. Si unimos oraciones y unimos corazones ese milagro se volverá a repetir.

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  2. Excelente artículo !!!

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  3. Mejor dicho no se puede! Muy cierto Lucy, hoy como hace casi 500 años necesitamos de ella para poder seguir luchando por nuestro país….
    un abrazo con cariño y excelente tu escrito!!

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