¡Feliz año Santo Extraordinario!

¡Feliz año Santo Extraordinario!

Querido lector: Feliz año nuevo 2016. Feliz año Santo Extraordinario de la Misericordia. Si hasta San Antón, Pascuas son, y ya toca recoger el Belén, este año hemos descubierto que podemos vivir la Navidad un mes más. ¡Sí! Hemos encontrado una ciudad que palpita la Navidad todo el mes de enero: Roma. Nos dirigimos allí dispuestos a ganar el Jubileo de la Misericordia, dentro el Encuentro Internacional de Santuarios, como pequeños peregrinos hacia un lugar Santo. Mi corazón se trajo un mensaje: ¡Déjate amar por Dios! Dejarse amar, no es fácil. A veces ponemos muchos obstáculos al amor de Dios, por no morir a nosotros mismos. Para reconciliarse con Dios, es bueno cualquier momento. Pero este año Santo Extraordinario de la Misericordia es especial, y por lo tanto, todos estamos llamados a ser peregrinos que se acercan con humildad al Padre para dejarse amar. Todos los corazones recibirán su llamada. Como siempre: algunos la atenderán y sucederán hermosas conversiones, otros la escucharán de lejos pero se les olvidará acallada bajo el ruido de la vida, y habrá quien ni siquiera le oiga. Si escuchas su voz, no dejes que te atrape la vida. Búscale en el silencio y corre hacia a Aquel, que – siendo Todo, se hizo Nada – por Amor. Pídele perdón, y recibe el abrazo de quien más te quiere. Suelta todo lo que te sobra – por muy terrible que sea, no temas – y recibe amor, paz, gozo, plenitud y alegría. ¡Llénate de vida! Y comienza de nuevo. Solo Dios hace nuevas todas las cosas. (En la fotografía: el Santuario de la Divina Misericordia...